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¿Cómo es el I Ching?  


            El I Ching está constituido por hexagramas. Un hexagrama es una disposición de 6 trazos que pueden ser de tipo yang o de tipo yin, representados por líneas llenas o cortadas respectivamente, y que están superpuestas.  


 
Lugar del trazo 6
 
 
Lugar del trazo 5
 
 
Lugar del trazo 4
 
 
Lugar del trazo 3
 
 
Lugar del trazo 2
 
 
Lugar del trazo 1
 
 
....En la figura están representados los lugares donde se colocan los trazos:

 
Yang

     
Yin

            Como en cada lugar pueden ir dos trazos, la cantidad de hexagramas básicos que podemos formar es de  2 (elevado al exponente 6) = 64. El I Ching está constituido por 64 hexagramas básicos, estos constituyen 64 situaciones arquetipales de base. Así aparecen 64 textos, uno por cada hexagrama.  Cada texto tiene diferentes estratos y estos fueron compuestos en diferentes épocas.  Los estratos más antiguos son adjudicados al Rey Wen y al Duque de Chou, fundadores de la Dinastía de los Chou. Esta dinastía siguió a la de los Shang, a partir aproximadamente del siglo XII a.n.e.. En las versiones actuales completas del I Ching se encuentran estos estratos como un primer libro dentro del texto.  
            El segundo libro de estas versiones completas, denominado Ta Chuan (El Gran Tratado), contiene estudios sobre el material del I Ching, estos forman parte de lo que se denomina: Tratado de las Diez Alas. Este tratado es atribuido a Confucio, pero en realidad es un producto de la escuela confuciana, y por ello su elaboración comienza cerca del 500 a.n.e., pero se extiende por varios siglos. Algunas de las Alas se encuentran distribuidas en el tercer libro. Este toma nuevamente los textos de los 64 hexagramas, agregando estos estratos posteriores.
            Los tres libros citados, en realidad se encuentran en un solo volumen.  Los hexagramas han sido formados por la superposición de dos trigramas, (estos habrían sido desarrollados en épocas anteriores a la de la dinastía en la cual se desarrollaron los hexagramas). A estos trigramas se los denomina trigramas constitutivos.  Los textos de cada hexagrama comienzan con un comentario relativo a estos trigramas que dan, en su relación, una significación general al hexagrama.  
            Haciendo referencia al primero de los tres libros, sigue al comentario anterior un Dictamen y su comentario y luego la Imagen y un comentario referido a ella.  Lo que sigue en el texto se denomina: Las Diferentes Líneas. Para explicarnos lo que significan debemos ampliar algunos conceptos.  Los hexagramas, así como los presentamos hasta ahora, expresarían situaciones fijas, que tienen tendencia a mantenerse.
            Pero dijimos que el I Ching se denomina también: Libro de las Mutaciones o de los Cambios (y este es su tema principal), porque cada trazo de los seis que componen el hexagrama, puede estar sujeto a estarse movilizando hacia su opuesto complementario. Así, en realidad, no tenemos en cada lugar solo dos posibilidades, como indicamos anteriormente sino cuatro:






 

 

            El yang móvil se transforma en un yin fijo, el yin móvil se transforma en un yang fijo.

....
            Entonces cada uno de los 64 hexagramas de base puede desplegarse en otros 64 hexagramas, que resultan de tener en cuenta todas las combinaciones posibles de trazos móviles y fijos. Tenemos así un total de 64*64 o sea 4096 posibilidades- el mismo valor se obtiene al considerar las 4 posibilidades para cada lugar del hexagrama: 4 (elevado al exponente 6) = 4096.
A estas posibilidades de cambio en cada lugar del hexagrama, es que hacen referencia en el texto lo que se denomina: Las Diferentes Líneas. Así ellas son seis que se indican desde el lugar primero del hexagrama - el inferior - hacia el tope.  En estas líneas y sus comentarios, así como en el Dictamen se expresan los consejos que se deben seguir para estar acordes con el fluir de las situaciones. Cumplidas las mutaciones indicadas en la consulta oracular, se obtiene un nuevo hexagrama, el hexagrama mutado. Éste nos indicará el desemboque de la situación actual, cuando se siguen los consejos del Anciano Sabio.  ¿Por qué podemos aceptar que estas 4096 transiciones agotan las posibilidades de lo que puede suceder, ya sea en lo individual o en lo colectivo?  Esencialmente porque cada hexagrama se puede desplegar en nuestra psique individual en una infinidad de imágenes posibles, dado que su carácter arquetípico hace que sus representaciones provengan de un lenguaje de símbolos, y sabemos que los símbolos- mientras están vivos- son inagotables, plurisignificativos.
            El I Ching es un verdadero disparador de imágenes, las que posibilitan el aclarar y amplificar a nivel consciente situaciones que, hasta la consulta, se encuentran en el nivel del trasfondo brumoso y oscuro del inconsciente.  El método de consulta no es indiferente a la optimización de esas posibilidades y ello desde varios ángulos: el cuantitativo y el cualitativo. Por eso, en oportunidad de hacerse una consulta al Anciano Sabio, a través del I Ching, respecto a su opinión sobre la diferencia entre los métodos de las 3 monedas y el de los 50 tallos oraculares, éste manifestó - mediante el hexagrama 35  Chin / El Progreso - que él era como la luz del sol, "que se expande sobre la tierra y es clara por naturaleza, pero cuanto más asciende el sol, tanto más emerge de entre las turbias brumas hasta brillar en su pureza original, iluminando un ámbito cada vez mayor". Lo que metaforizaba el Anciano Sabio era la superioridad del método de los tallos respecto al de las monedas.  

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