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Aportes para la interpretación del I Ching
MÉTODOS COMPLEMENTARIOS

por el Ingeniero Carlos Molinero



Octavo Artículo

La utilización de la "Analogía Antropomórfica", en la interpretación de las líneas significativas, de la respuesta oracular

 

Introducción

 

En el primer artículo de esta serie (al que remitimos por brevedad) hemos desarrollado la introducción sobre el uso de “interpretaciones complementarias” a la tradicional o básica, con las advertencias del caso. Asimismo en el séptimo artículo las hemos refrescado para esta parte, dedicada a las líneas significativas.

En el presente, estamos concentrándonos en el análisis de la “analogía antropomórfica” para la interpretación de las líneas, en la respuesta oracular.

 

El Hexagrama como seis escalones.

Es oportuno recordar ante todo  la conformación “clásica”  del hexagrama con sus seis líneas. Estas se ubican en seis “puestos vacíos” ocupándolos, ya sea con líneas yang o con líneas yin, generando así los 64 hexagramas que representan “todos los sucesos entre el cielo y la tierra”.

Los movimientos de las seis líneas (dice el Ta Chuan) contienen el Tao de las tres potencias originarias.“§1. Las mutaciones (el I) es un Libro del cual no debe uno mantenerse apartado. Su TAO es siempre cambiante; modificación, movimiento sin descanso que fluyendo atraviesa los seis lugares vacíos. Ascienden y caen sin detenerse, las firmes y las blandas se transmutan. No se las puede encerrar en una regla; es pura modificación lo que aquí actúa. §2. Ellas salen y entran conforme a medidas fijas. Ya se encuentren afuera o adentro, enseñan cautela.”

Esos puestos vacíos, han representado tradicionalmente distintas simbologías. El artículo siguiente (Nº 9) se ocupa de la principal de ellas.

Una de esas simbologías, puede consistir en parangonar esos puestos con  “seis escalones”  que están citados en el primer hexagrama (ver versión de R. Wilhelm):
“Al contemplar con plena claridad las causas y los efectos, él consuma en el tiempo justo las seis etapas y asciende en tiempo justo por estos seis peldaños como sobre seis dragones, elevándose al cielo.”

 Ambas citas  efectuadas, abren el análisis de los puestos con analogías mucho más profundas de las que podemos intentar aquí. Sirva entonces este recordatorio apenas para orientar la búsqueda de profundización sobre el camino más adecuado y fértil.

Aún conocedores de ello, abordaremos por nuestra parte alguna analogía menos trascendente, a efectos de auxiliar la mejor interpretación complementaria posible de las respuestas oraculares, dejando las anteriores citas para la reflexión en el uso sapiencial del Libro de los Cambios.

 

 

La Analogía Antropomórfica

Podemos comenzar entonces (simplificando nuestro planteo) señalando que pretendemos realizar una analogía entre los seis puestos de un hexagrama y seis partes del cuerpo humano.

La presencia de una línea significativa en determinado puesto, tendría entonces, según sea la consulta, su parangón o resonancia con determinada porción de la anatomía, y consecuentemente por analogía, con cierta función.

 

Esto puede verse en la siguiente figura (con explícita solicitud de perdón por la simplicidad representativa de la misma):




Esta constituye la así llamada “analogía antropomórfica”, en tanto parangona la forma del cuerpo humano a la estructura del hexagrama, y donde las respectivas líneas  se ubican según la siguiente tabla (síntesis del dibujo):

6º puesto -------  Coronilla

5º puesto -------  Ojos

4º puesto -------  Boca

3º puesto -------  Manos

2º puesto -------  Sexo

1º puesto -------  Pies

 

 

 

Análisis de cada Puesto

En este contexto corresponde un análisis del significado simbólico de cada puesto, en la analogía antropomórfica. Obviamente esta interpretación analógica, puede ser incluso “textual” si la pregunta refería a aspectos cuya temática involucraba realmente partes del cuerpo humano (aspectos de salud p. ej.). En dicho caso, salvo el sentido específico de la Sentencia, que prevalece, puede estudiarse si la respuesta alude directamente a la parte del cuerpo relacionada con el puesto en cuestión (la cabeza, o coronilla; el sistema nervioso, u ojos; el sistema digestivo, o boca; las manos o articulaciones y miembros en general; el sexo, aparato reproductor o glándulas en general, y por último los pies, o esqueleto- sostén, según sea el caso, respectivamente desde la 6ª a la 1ª línea).

El análisis siguiente se refiere entonces a casos más genéricos para preguntas “no anatómicas”, y cuya interpretación se da por analogía.

 

1. - Puesto 1º: los Pies
Estos representan el contacto con la tierra, la sustentación del cuerpo humano. Lo que nos liga a la tierra y nos devuelve a ella (aunque queramos dar un salto y alejarnos, desde que no está en nosotros volar).

Por analogía la primera línea simboliza, en esta interpretación, la raíz del problema o consejo descripto, su base terrena, su fundamento, su “causalidad” en el sentido de lo terrestre y concreto.
Una línea significativa en un primer puesto representa un llamado de atención (adicional o complementario siempre a la Sentencia leída) sobre la importancia de esa base concreta y terrestre, de la situación en consulta, que resulta la zona de la misma donde se centra la necesidad de consejo.



2. - Puesto 2º: El Sexo
Este representa la pasión, el impulso, lo no-racional (o frío), las ganas, la pulsión, lo instintivo y salvaje, lo no domesticado. El sexo es a la vez creación y placer, pero instintivo y no reprimido (lo menos humano, en el sentido de “animal”, del ser humano, pero también la fuente de su fuerza y su deseo de supervivencia). El impulso más fuerte, lo que nos lleva a …

Por analogía la segunda línea (que es central de un trigrama, el inferior, y por lo que cuenta con energía, en este caso primaria) es justamente esa energía, ese impulso, a veces ciego, que puede llegar a dominar nuestra razón. Mas modestamente representa las ganas, la líbido, puesta en algún tema.

 

3. - Puesto 3º: Las manos
Este representa la acción, el trabajo, la actividad concreta (lo que se elabora con las manos es el producto de la habilidad técnica del hombre). Es el campo de las actividades  cotidianas (con ellas nos distinguimos de los animales inferiores, cuando usamos la parte más desarrollada de esa actividad: también perros y gatos usan sus extremidades.
También simios desarrollan con habilidad tareas como abrir cajas o empujar manijas…) Escribir o tejer, pintar o hacer un mueble, distinguen la actividad única del hombre.

No casualmente es la primera línea de la dupla representativa del campo del hombre (las dos primeras, recordamos, son de la tierra o naturaleza, las dos centrales del hombre, las dos últimas son del cielo). En este sentido, simboliza la actividad humana más básica.
Las consultas que tengan línea significativa en el tercer puesto están señalando la actividad concreta, el trabajo diario, la labor manual en lo esencial de la respuesta otorgada por el Libro.

 


4. - Puesto 4º: La boca   
Esta representa el habla y la ingestión de alimentos, esencialmente.
Si nuevamente recordamos que 3ª y 4º puesto refieren al hombre, éste es “un animal que habla”. La capacidad de comunicación, de cultura en definitiva, de transmitir ideas y hechos, con detalles, sentimientos y tradiciones, es el fundamento de la sociedad humana.
Según el sentido de la consulta, una línea significativa en este puesto puede referir a la ingestión, y analógicamente a lo que recibo del exterior para formar parte de mí (información o nutrición) como así también a lo que doy, digo, a la forma de expresarme o expresar. Es el discurso, la comunicación, la mayor o menor capacidad de ella lo que aquí se pone de relevancia.



 

5. - Puesto 5º: los ojos
Esto representa la visión, lo que me ubica y percibo de la realidad, pero también lo que me permite distinguir donde voy. Por analogía es el entendimiento (cerebro o sistema nervioso), la percepción,  pero también los objetivos (lo que uno ve y donde va) la planificación.
La visión (interna y externa) es lo que me permite dirigirme a, tener la sensación del mundo, la percepción de mi realidad, y de lo eterno. Por algo es “la mas baja” de las líneas del Cielo. Es como decir donde el cielo toca al hombre (su camino, lo que le permite ver donde quiere ir, no necesariamente lo que logrará).
Otra analogía sistémica sería el cerebro, (ya que a él va directamente asociado el nervio óptico, el sistema nervioso, el transmisor de información intelectual por excelencia).
En ese sentido, la actividad cerebral, el razonamiento, la planificación (que nos distingue esencialmente de lo animal), está centrada en este puesto.

 

 

6. - Puesto 6º: La coronilla
Este es el trazo del tope. Donde concluye el ser humano, su punto final.
En ese sentido se puede, analógicamente, paragonar a la frontera, los límites de una situación, el final, lo que la transforma en algo distinto y ajeno.
Este puesto, en la tríada “Tierra – Hombre – Cielo” es el exterior, el más elevado del Cielo, el que pierde contacto con el hombre.
Esto refuerza el sentido de frontera, de lo último, del límite.
En ese sentido,  analógicamente se puede considerar esta línea como referida a los límites de la situación, de las posibilidades.

 

 

Ejemplo de aplicación

Vuelvo a utilizar aquí el ejemplo ya  citado en estos artículos, sobre mi consulta al redactar mi versión “tipo breviario” del Libro de los Cambios.

Cuando realicé la consulta sobre “el mejor modo de realizar el Libro de I Ching que estaba planeando”, la respuesta  fue el hexagrama 15, con 4ª línea significativa, y por ello el 62 como complementario.

 

                                                 

Hexagrama
15
Complementario
62

 

                                                          

Esto me indicaba en la respuesta “básica”, sintéticamente:

En un marco general de “volar bajo”, de realizar un libro, ni osado ni caro (cuidar la economía) recomienda buscar un justo equilibrio entre los méritos y  la modestia (ni ocultar ni desmerecer): Ser modesto sin quedarse frenado por ello.

 

La sentencia del 4º trazo indicaba: “Modesto pero muévete, no exagerar la modestia que lleve a malentendidos por inacción”.

 

 En este caso, debo referirme a la ubicación en el cuarto puesto de la línea significativa, según la aplicación de la analogía antropológica. Es decir: La Boca.

La respuesta oracular refiere entonces, particularmente a otorgar significación a la expresión, a la comunicación, a la relación hablada con los otros.

Esto resulta una clara alusión en éste caso específico, a la redacción del libro, más que a sus objetivos (que hubieran “resonado” en caso de resultar significativa la 5ª línea), o los fundamentos (en caso de haberse obtenido la primera), o las motivaciones o impulsos (con la segunda).

A esa redacción (clave en una “síntesis” o breviario, como me propuse), debía dedicar mis esfuerzos, según el Anciano Sabio.

Si lo logré o no, es harina de otro costal.

 

Particularmente, aplicando el consejo específico de la línea, con la función antropológica, la relación se advierte así:

La redacción del libro será esencial, a ella debes dedicarte. Sin duda la redacción debe ser modesta (no florida, enjundiosa o “especial”, sino más bien simplemente modesta). Pero eso no quiere decir sin importancia o “pobre” (modesta pero muévete: “Nada que no sea propicio para la modestia en movimiento”). Wilhelm aclara: “también la modestia puede ser exagerada. Existen funcionarios que no se  destacan: ellos encuentran respaldo en la letra de las ordenanzas…declinan toda responsabilidad… La modestia que aquí se menciona es lo contrario de todo eso: En (esta) situación… uno cumple su labor con interés”.

Es decir, no  debes cubrirte con formalidades, sino ir a la esencia. Debes entrar a cumplir “tu labor con interés” en el ámbito de la redacción del Libro.

Si en mi mente estaba la duda  de qué aspecto privilegiar (además de que el hexagrama refiere al equilibrio de todas las partes), un aspecto significativo a cuidar se encuentra, merced a esta analogía, en la forma de expresión, en la parte literaria del libro.

 

 

Conclusión

Estas acotaciones al contenido explícito de las sentencias de las líneas significativas, como siempre, deben ser interpretadas como una profundización del análisis, cuando la primera lectura no nos es suficientemente clara de por sí. El ejemplo utilizado apunta a hacernos ver cómo enfocar en un aspecto (en este caso la comunicación) un consejo general.

Corresponde entonces reiterar aquí que las anteriores propuestas, sujetas a las verificaciones y críticas que nuestros lectores consideren oportuno,  no sustituyen el análisis básico, o tradicional, sino que apuntan, ante la duda o confusión, a aportar  más clarificaciones, luces o aspectos adicionales complementarios, para enriquecer la interpretación, que siempre será esencialmente personal. Es decir, que uno mismo debe definir hasta qué punto requiere más, y entonces esa profundización extra será válida cuando uno sienta que, finalmente, entró en resonancia con el Anciano Sabio.

  



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Carlos Molinero
Ingeniero
30 de octubre de 2002

E-Mail:
carlos@saiching.org







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