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Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(Novena parte)




Autor: Ing. Raśl Jurovietzky


Introducción

En esta parte del artículo se comienza por la determinación de los superconjuntos ordenados sL y sM.

Para la mejor visualización de los vínculos de formación de estos superconjuntos agregamos aquí la figura ya dada que nos muestra tales vínculos:

Fig. N° 1

Vemos en la figura anterior que los conjuntos que forman sL y sM son:

Para sL, sJ y sH

Para sM, sI y sK

En las figuras siguientes recordamos lo obtenido para estos 4 subconjuntos:

Las 6 clases de sJ serán combinadas con las 6 clases de sH para formar el superconjunto sL de 12 clases y las 6 clases de sK se combinarán con las 6 clases de sI para formar el superconjunto sM, también de 12 clases.

En primer lugar el Dr. Cook realiza la determinación de sM, puesto que este superconjunto va a tener participación en la determinación de sL.

Completadas las determinaciones de sL y sM se comienza con la determinación de uno de los superconjuntos principales el sN.

 

3.12- Determinación de los superconjuntos sL y sM

3.12.1- Determinación del superconjunto sM

Definiremos al superconjunto sM como compuesto por la unión ordenada de los conjuntos sI y sK.

El conjunto sK vemos que se compone de 6 clases, cada una con un trigrama puro masculino (el trigrama inferior – T2), mientras que el conjunto sI está compuesto también por 6 clases, cada una con un par de trigramas impuros femeninos (ver figuras anteriores).

Como habíamos indicado en la introducción, el superconjunto sM tendrá un total de 12 clases.

En la figura N° 1, dada en la introducción, que representa el plan general de avance de las deducciones, podemos apreciar que sM proviene del subconjunto sI y del conjunto sK y a su vez el conjunto sK proviene de los subconjuntos sF y sG. Así pues están involucrados en sM los subconjuntos sI, sF y sG.

Repetimos aquí la figura número 32, dada en la octava parte del artículo, por comodidad de visualización:

Fig. N° 6

Observamos en ella que sI está formado por 6 hexagramas pertenecientes al cuarto nivel (4 líneas yang).

A su vez sF está formado por 3 hexagramas del cuarto nivel y sG por 3 hexagramas del quinto nivel.

Así tenemos: 6 + 3 + 3 = 12 hexagramas que involucran al cuarto y al quinto nivel (9 hexagramas del cuarto nivel y 3 hexagramas del quinto nivel).

Por estar involucrados el cuarto y el quinto nivel las líneas yin son minoritarias, entonces el género del superconjunto sM es femenino.

Si analizamos ahora el subconjunto primario ordenado sI a través de los trigramas que componen sus clases, tomando para ello los representativos de las clases tendremos:

 

Fig. N° 7

Observamos que cada clase del subconjunto sI está compuesta por un par de trigramas femeninos impuros.

En la figura se muestran separados los dos trigramas con las denominaciones dadas con anterioridad: T1 para el trigrama superior del hexagrama y T2 para el trigrama inferior del mismo.

Con las letras I o N se manifiesta si estos trigramas son invertibles (I) o no invertibles (N).

Cuando los dos trigramas tienen el mismo tipo de invertibilidad (ya sea I o N) se les asigna a los hexagramas la letra a.

Si tienen distinto tipo de invertibilidad se les asigna a los hexagramas la letra b.

Si la invertibilidad es distinta (IN o NI), es decir, si tienen asignada la letra b estamos en un caso de invertibilidad contrastiva (CI), lo que está señalado en la primer fila por las flechas indicadas.

El caso de igual invertibilidad indica invertibilidad no contrastiva (NC).

Se observa por el orden de las designaciones a y b:
a, a, b, b, a, a  que el subconjunto sI, con sólo trigramas impuros femeninos, tiene distribuciones simétricas con relaciones (CI : NC) de (2 : 4).

Este conjunto sI está pues dividido en relación a lo anterior y marcará las mitades para sM.

Si pasamos ahora al análisis del conjunto sK vemos que cada clase tiene un trigrama masculino puro (el T2) y en la figura de análisis que sigue, paralela a la realizada para sI, apreciaremos sus características:

Fig. N° 8

Vemos en esta figura que sK tiene distribuciones CI asimétricas:   a, b, a, b, b, b   con relaciones (CI:NC) de (4 : 2).

En el procedimiento el conjunto sK será insertado en el subconjunto sI y la secuencia de cada uno de ellos permanecerá intacta en el superconjunto resultante.

Representamos en las siguientes figuras las divisiones de sI (sIa, sIb) y de sK (sKa, sKb), tal como las representa en su texto el Dr. Cook:

Fig. N° 9

 

Fig. N°10

Habiendo particionado cada conjunto en las relaciones (4 : 2) y (2 : 4), vamos ahora a combinarlos en el superconjunto ordenado *sM de la forma que se indica a continuación:

Tomamos el conjunto sK – conservando el orden indicado en la figura N° 8 – y lo dividimos en la relación 4 : 2.

Colocamos el grupo de 4 a la cabeza (línea de sK de la figura siguiente), dejamos un par de lugares para añadir el grupo menor de sK (2 hexagramas).

Esos dos lugares corresponderán en la línea superior (sI) a las dos posiciones minoritarias de sI que resultan de dividir el subconjunto sI en la relación 2 : 4, conservando el orden dado en la figura N° 1.

Finalizada la colocación de los dos últimos hexagramas de sK, sus dos columnas quedan separando los dos sectores de sI, restando luego la colocación – en la fila de sI – de los 4 hexagramas finales para sI.

La unión de lo obtenido en las filas sI y sK da la fila inferior que resulta ser el superconjunto intermedio *sM compuesto por 12 hexagramas:

Fig. N° 11

En la figura anterior se observan las flechas que indican los hexagramas de tipo b o sea los que se componen de trigramas que presentan invertibilidad contrastiva (CI), de ahí la designación de la primera columna en la primera fila.

Vemos que tenemos 6 flechas, de ahí la designación numérica de la última columna (6 : 6). El primer 6 indica la cantidad de hexagramas con invertibilidad contrastiva (CI), el segundo 6 la cantidad de hexagramas que no tienen invertibilidad contrastiva (NC).

Lo mismo ocurre para la fila sI y sK, la de sI (2 : 4) indica que hay dos hexagramas con invertibilidad contrastiva y cuatro que son NC, la fila para sK indica con (4 : 2) que hay 4 hexagramas CI (b) y 2 NC (a).

En la cuarta fila tenemos posicionados los 12 hexagramas que corresponden a *sM y las 6 flechas indican los hexagramas de *sM que tienen CI entre sus trigramas componentes.

En la siguiente figura se muestran desglosados en filas diferentes los componentes a y b de sI y de sK:

Fig. N° 12

En esta figura se ha marcado en la fila inferior con las dos flechas y la x los dos hexagramas que constituyen un borde donde se encuentran sKb y sIb (ambos hexagramas de invertibilidad contrastiva (CI).

Ahora a partir de *sM podemos determinar sM.

Esto se realiza por la inversión del orden de los dos hexagramas de contacto señalados por la x mencionada. El Dr. Cook indica que la razón de esta inversión está plenamente motivada por el pasaje – que se dará más adelante – de la secuencia que lleva de *sN a sN:

Fig. N° 13

La primera mitad de sM, constituida por la secuencia pura de 4 clases de sK, está seguida por dos clases sIa. Se observa el contraste con la segunda mitad de sM, con 4 clases que se alternan (sK, sIb, sK, sIb) seguidas por dos clases sIa.

Fig. N° 14

Como la reversión x involucra clases de diferentes conjuntos (sI, sK), el ordenamiento interior de cada uno de ellos permanece sin cambios.

El superconjunto sM de 12 clases encontrado es entonces:

Fig. N° 15

3.12.2 – Determinación de sL

Definimos al superconjunto sL como la unión ordenada de los conjuntos sH y sJ (ver figura N° 1 en la introducción).

Como el conjunto sJ está constituido por 6 clases (3 de sD y 3 de sE) provenientes de los niveles 1 y 2, y sH completa con sE el nivel 2 y tiene 6 clases, tendremos que sL tendrá 12 clases provenientes de los niveles 1 y 2.

El superconjunto sM recién obtenido nos permitirá acceder a la secuencia *sL, la que a su vez será empleada para constituir el superconjunto sL. Entre las secuencias que constituyen sM se encuentra la sI que será utilizada en el procedimiento.

Repitamos aquí los conjuntos sJ, sH y sI por comodidad de visualización:

El procedimiento para llegar a sL es el que sigue:

  1. Formamos un conjunto intermedio *sH a través de un reacomodamiento de sH tal que obtengamos que *sH sea hexagrama por hexagrama el obverso de sI.
    Esto se logra por el simple movimiento de una clase de sH, como se puede apreciar en la figura siguiente:
  2. Fig. N° 16

  3. Ahora vamos a trabajar sobre sM
    A los elementos (hexagramas) sI de sM que están ubicados en la tercera fila de la figura siguiente se los obvierte dando la primera fila con el orden de *sH en las mismas posiciones de sI y dejando por el momento vacíos los lugares correspondientes a las posiciones de sK en sM:
  4. Fig. N° 17

  5. Vamos ahora a llenar los lugares vacíos de *sH con los elementos de sJ en su orden correspondiente obteniendo así la secuencia intermedia de hexagramas *sL como se puede apreciar en la figura siguiente:
  6. Fig. N° 18

  7. A partir de *sL vamos ahora a crear sL.

    El procedimiento de transformación toma en cuenta esencialmente el revertir el cambio del hexagrama realizado para pasar de sH a *sH (ver figura número 16).

    Se trata del hexagrama al que de nuevo ponemos al frente de la secuencia en sH como se aprecia en la figura siguiente:

  8. Fig. N° 19

    Las flechas de la figura anterior señalan el movimiento del hexagrama mencionado al frente de las secuencias sH y sL.

    Entonces el superconjunto ordenado sL de 12 clases es:

    Fig. N° 20

    Corresponde ahora  el pasar a considerar la determinación del superconjunto principal sN.

3.13 – Determinación del superconjunto principal sN

Si observamos el plan general indicado por el Dr. Cook (figura número 1) veremos que el subconjunto principal sN involucra a los subconjuntos primarios sA, sB, sC y además a los superconjuntos sL y sM.

La constitución – previamente obtenida – de estos es:

Fig. N° 21

Podemos observar que entre todas ellas tenemos los 36 HEC.

Si recordamos que en la cuarta parte de este artículo – puntos 3.1.2.4 y 3.1.2.5 – en oportunidad de aplicar algo de ingeniería inversa a la secuencia del rey Wen, habíamos llegado a un ordenamiento a través de los criterios de género:

M: Masculino, con 13 HEC

N: Neutro, con 10 HEC

F: Femenino, con 13 HEC

(agregamos a continuación la figura correspondiente por comodidad de visualización):

Fig. N° 22

Vemos que en la secuencia del rey Wen tenemos los 36 HEC distribuidos por género en una matriz de 18 columnas y 3 filas (18, 3), con relaciones entre 2 filas de los géneros (18 x 2 = 36): MN, MF, NF.

    MN: 5 relaciones – 5 x 2 = 10 HEC

    MF: 8 relaciones – 8 x 2 =  16 HEC

    NF: 5 relaciones5 x 210 HEC

Total: 18 relaciones 18 x 2 = 36 HEC

Podemos aproximarnos a la estructura que proviene de la secuencia del rey Wen (figura 22), comenzando por organizar los datos de la figura 21 en una matriz que será entonces de 12 x 3 (12 columnas y 3 filas) y en la que los hexagramas representativos de las clases se relacionan con los géneros.

Sabemos que los géneros de los hexagramas están dados por el tipo de rasgos minoritarios.

Así sL tiene solamente hexagramas masculinos y sM sólo hexagramas femeninos.

El orden en que tomamos los 36 HEC para organizar la matriz es: sL, sA, sC, sB, sM (en ello tenemos en cuenta la aproximación a la figura 22).

Los miembros de cada secuencia son:

sL: 12 ; sA: 2 ; sC: 9; sB: 1; sM: 12

Entonces en primera instancia la matriz de 12 x 3 está dada por la siguiente figura:

Fig. N° 23

Ahora debemos pasar los elementos de sA a encabezar las respectivas filas de sL y sM de acuerdo a sus características de género, con ello quedan separadas por género las tres filas y la figura resultante es:

Fig. N° 24

Vemos en la figura que las cantidades de elementos por fila – M(13) ; N(10) ; F(13) y las clases involucradas coinciden con lo encontrado aplicando ingeniería inversa y ahora tenemos que encarar el proceso que permita dar cuenta del miembro de cada clase que corresponda dejar como representante final y del ordenamiento relacional entre filas que permita arribar al resultado buscado.

 

Comentario

Aquí haremos un comentario importante que en cierta forma ya indicamos en una parte anterior del artículo.

Estamos, en diversas partes del análisis, cambiando el orden de lo expresado por el Dr. Cook en su texto y simplificando la exposición en lo posible en la búsqueda de mejorar la comprensión de un texto muy complejo. Habría luego de terminado el análisis que agregar aquellas reglas y restricciones indicadas por el Dr. Cook para completar los fundamentos de muchas de sus aseveraciones. Esas reglas y restricciones que aparecen por lo general en las extensas notas del texto. Como nuestro propósito es determinar si efectivamente el Dr. Cook ha develado el misterio (hasta la producción de su trabajo) del ordenamiento clásico o del rey Wen y al mismo tiempo producir una simplificación expositiva que permita introducirse en los laberintos de sus desarrollos, para comprender el meollo de lo que expone – que dicho sea de paso amerita ser una genialidad – hemos adoptado este criterio, que ahora se ve reflejado en la deducción del superconjunto principal sN, al apoyarnos en el análisis de ingeniería inversa para lograrlo, mientras los desarrollos del Dr. Cook siguen un camino elaborado de avance y fundamentación, camino que veremos para esta deducción de sN antes del análisis de las conclusiones dadas en el texto.


3.13.1 – Ordenamiento relacional entre filas

Si comparamos la figura 22 (objetivo) con la figura 24 observamos que el orden de las clases involucradas dentro de las filas es el mismo, que también son las mismas las clases de las tres filas difiriendo en cuales, finalmente, serán los hexagramas representativos de cada clase. Esto será tratado en los desarrollos correspondientes a la determinación de sO.

Lo que podemos ahora resolver simplificadamente es el ordenamiento relacional entre filas.

Vamos a expandir la matriz de 12 columnas dada en la figura 24 a 18 columnas (siempre con 3 filas) y la relación de dos filas correspondientes seguirá lo indicado en la figura 22:

Fig. N° 25

En esta figura dada por el Dr. Cook tenemos los mismos representantes por clase de la figura 24, salvo para el caso de ubicado en el extremo derecho de la segunda fila (neutros), seleccionado finalmente y perteneciente a los 3 HEC CNT (cyclical nuclear terminus).

Vamos ahora a formar la matriz de 6 columnas y 6 filas que corresponde a la secuencia sN (superconjunto principal sN).

Lo hacemos recorriendo la matriz de 18 columnas y 3 filas de la figura 25. Comenzamos por la primera fila desde la izquierda y seguimos la indicación de las flechas.

Fig. N° 26

En la matriz anterior (sN) de 36 HEC tenemos ubicados en su posición correcta todas las clases.

Corresponde ahora determinar cuales hexagramas de cada clase son los que finalmente representaran a las mismas, así obtendremos la matriz de 6 x 6 denominada por el Dr. Cook como superconjunto principal sO.

 

3.14 – Determinación del superconjunto principal sO

El proceso para determinar sO es presentado por el Dr. Cook dividido en 8 partes denominadas: sO [0..7]

[0]  Hexagrama Nuclear (NH)

[1]  Hexagrama Nuclear Terminal (TNH)

[2]  Direccionalidad determinada en TNH (DTD)

[3]  TNH en 3 profundidades: ( [0..2] )

[4]  TNH por defecto

[5]  Modificación de los TNH por defecto

[6]  Distribuciones TNH

[7]  Superconjunto principal ordenado final sO

 

Además indica también que se consideran 3 tipos mayores de clases:

{0}  No-invertibles (todas con hexagrama nuclear no-  invertible) [8 clases]

{1}  Invertibles con hexagrama nuclear no-invertible (ITD)    [2 clases]

{2}  Invertibles con hexagrama nuclear invertible (DTD)       [26 clases]

Al respecto daremos, un poco más adelante, el estudio correspondiente a estas designaciones (DTD e ITD) y otros aspectos que hasta el momento hemos retenido (alterando el orden dado por Cook en su texto), para explicitarlos en el momento de tener la necesidad de su utilización próxima, cosa que ocurre en la determinación de sO. El motivo de fondo es que por su complejidad, si no están cerca de la aplicación – estos elementos retenidos – implicarían tener que volver a estudiarlos pues resulta probable su olvido.

 

El Dr. Cook a continuación realiza un comentario general sobre los desarrollos que seguirán. Los reproducimos a continuación:

“Las 2 clases ITD de {1} reciben su orientación en la matriz original sC. En el proceso de generación de sO, las 26 clases DTD de {2} son pre-procesadas para asignar a cada clase representativa una orientación por defecto, la cual es retenida por 17 clases, pero modificada para 9 clases de acuerdo a un par de reglas simples. El resultado es el superconjunto ordenado final sO, con distribuciones TNH en ratios evidentes en la clasificación de los hexagramas nucleares, lo cual es decir, en los mismos ratios que emergen desde la secuencia embebida S definida por sN”.

Aquí la referencia a la secuencia embebida S es a los hexagramas e intervalos que resultan en la fila de los neutros de la matriz sN de 18 columnas y 3 filas, que dan la estructuración ya comentada de los primeros números de la secuencia de Fibonacci G2 = (0, 2, 2, 4, 6). La figura siguiente muestra esta secuencia S de la segunda fila de la figura 25:

Fig. N° 27

En la figura 25 se pueden apreciar los intervalos entre estos hexagramas siguiendo las flechas de la figura, que vistos desde la izquierda dan:  6, 4, 2, 2, 0 como indicamos con anterioridad.

Recordamos aquí, por comodidad de visualización, la figura del punto 3.1.2.6 de la cuarta parte del artículo, que muestra la numeración a través de la cual se pueden calcular los intervalos en la secuencia S.

Fig. N° 28
La secuencia S abarca, en la segunda fila, desde el hexagrama numerado como 12 hasta el 31.

 

3.14.0 – Hexagramas Nucleares (NH)

El método de construcción del hexagrama nuclear de un hexagrama dado ya fue presentado con anterioridad (ver, por ejemplo, la definición 29 dada en la quinta parte de este artículo)

En lo allí mencionado se indicaba que había 16 hexagramas nucleares diferentes para los 64 hexagramas iniciales, así como que si realizábamos el hexagrama nuclear de estos 16 obteníamos 4 raíces nucleares diferentes (los 4 hexagramas que el Dr. Cook denomina CNT).

El Dr. Cook denomina en su trabajo como de profundidad-0 (D-0) a los 64 hexagramas originales o – si se toma la clasificación en clases de invertibilidad de los mismos – a los 36 HEC originales.

A los 16 hexagramas nucleares de los 64 originales los denomina de profundidad-1 (D-1) y a los 4 hexagramas nucleares de estos 16 (raíces nucleares) los denomina de profundidad-2    (D-2).

A los hexagramas nucleares se llega como ya hemos visto en su oportunidad (definición 37 de la séptima parte de este artículo) mediante la expansión de los tetragramas nucleares que surgen de las líneas 2, 3, 4 y 5 del hexagrama de origen como se aprecia en la siguiente figura:

Fig. N° 29

Obtenidos los 4 hexagramas nucleares de profundidad-2 (D-2) – podemos constatar que siempre son los mismos 4, los que en la secuencia del rey Wen ocupan los lugares: 1, 2, 63 y 64 – si queremos avanzar y pasar a una profundidad mayor que la segunda, por ejemplo (D-3), obtenemos siempre uno de los cuatro mencionados, como se aprecia en la siguiente figura:

Fig. N° 30

Del hexagrama 1 se obtiene siempre el hexagrama 1

Del hexagrama 2 se obtiene siempre el hexagrama 2

Del hexagrama 63 se pasa siempre al hexagrama 64

Del hexagrama 64 se pasa siempre al hexagrama 63

Es decir, se produce un proceso cíclico, de ahí la designación de estos 4 hexagramas como Términos Nucleares Cíclicos (CNT).

Si trabajamos con los HEC serán 3 los hexagramas denominados como CNT: 1, 2 y 63.

De los 16 hexagramas nucleares de profundidad-1 (D-1) hay 12 que ya no se encuentran a profundidades mayores, precisamente estos 12 son el complemento de los 4 hexagramas de profundidad-2 (D-2).

Estos 12 hexagramas son:

Fig. N° 31

Si tomamos ahora la clasificación por invertibilidad de los 16 hexagramas nucleares tendremos 10 clases de las cuales 6 son invertibles (INV) y 4 no-invertibles (NIN).

Podemos verlo en la figura siguiente en la que se trabaja a partir de los 16 tetragramas que dan lugar (por su expansión) a los 16 hexagramas nucleares. En la segunda línea tenemos las 10 clases con un representante de cada una – tomados como el primero que se encuentra en el recorrido de los 16 tetragramas de izquierda a derecha. En la tercera fila los 6 invertibles dentro de los 10 anteriores. En la cuarta fila los cuatro complementarios a estos 6, o sea los no-invertibles. En la quinta fila tenemos, de estos 4, los dos impuros y en la sexta finalmente los 2 puros.

Fig. N° 32

Si observamos los números de la columna de la izquierda:
(2, 2, 4, 6, 10, 16) apreciamos que estos son números de la secuencia de Fibonacci denominada G2 y que extienden la secuencia embebida S en la que la serie era (0, 2, 2, 4, 6), como vimos con anterioridad.

La designación utilizada por el Dr. Cook para las 10 clases de hexagramas nucleares es: NHEC.

En la figura siguiente vamos a recordar lo que obtuvimos en la octava parte de este artículo (figura 32) para los 9 subconjuntos primarios ordenados, a los fines de visualizar las otras designaciones utilizadas por el Dr. Cook para los 10 NHEC.

Fig. N° 33

Si tomamos los 10 NHEC y visualizamos a cual de los subconjuntos primarios ordenados pertenece cada uno, podemos comprender la designación de los mismos que muestra la figura siguiente:

Fig. N° 34

Podemos apreciar que 4 hexagramas se presentan en forma simple que 3 se presentan en forma doble, estando involucrados 7 de los subconjuntos primarios y no los subconjuntos sE y sF. La designación acompaña una n como referencia a la condición de nuclear. Se puede observar también que si dos hexagramas están asociados a un subconjunto primario, uno de ellos al menos es no-invertible (NIN).

 

3.14.1 – Hexagramas Nucleares Terminales (TNH)

A estos hexagramas los habíamos definido ya en la séptima parte de este artículo, en la definición número 39.

De esa definición – es conveniente que sea releída en este momento – tomamos la figura número 21, en esta se presentan sus dos secuencias componentes TNHa y TNHb cada una de 4 elementos.

Por ello resulta equivalente la designación TNH con TNHab que se presenta en dicha figura:

Fig. N° 35

TNHa incluye los 4 hexagramas nucleares encontrados a profundidad-2 (D-2), de los cuales 2 son no-invertibles (NIN) y 2 son invertibles (INV).

TNHb incluye los hexagramas nucleares invertibles (INV) a profundidad-1 (D-1), para los cuales el hexagrama nuclear de profundidad-2 (D-2) es no-invertible (NIN).

Hay pues 8 hexagramas nucleares terminales entre los 16 hexagramas nucleares que, en las designaciones propuestas anteriormente son:

TNHa + TNHb = sAn   +   sBn  +   sDn   +  sGn
                                     2    +    2     +     2     +    2

(ver figura 34).

2 para sAn, no-invertibles (NIN).

2 para sBn, mutuamente invertibles (INV).

2 para sDn, mutuamente invertibles (INV).

2 para sGn, mutuamente invertibles (INV).

Entonces tendremos también 8 hexagramas nucleares no-terminales:

Fig. N° 36

Las denominaciones y cantidades de estos son:

NNHc = sCn   +   sHn   +   sIn

                 2     +    3      +    3

2 para sCn, mutuamente invertibles (INV).

3 para sHn, 2 mutuamente invertibles (INV) y 1 no-invertible (NIN).

3 para sIn, 2 mutuamente invertibles (INV) y 1 no-invertible (NIN).

Señala el Dr. Cook que cuando se realiza la clasificación por invertibilidad de los 8 TNH quedan 5 clases de equivalencia (TNHec).

Además que estas 5 clases se pueden separar en 3 invertibles (TNHic) y 2 clases puras masculina y femenina que forman sA y se designan como TNHpm y TNHpf.

Observemos en la columna de la derecha de la figura que sigue la numeración indicada que refleja los primeros números de la secuencia de Fibonacci G1: (1, 1, 2, 3, 5, 8), que dan control a las modificaciones que tomarán los TNH de defecto, como se verá más adelante.

En la figura siguiente puede apreciarse lo indicado:

Fig. N° 37

Además también puede apreciarse la simetría respecto a lo que sucede con la secuencia NNHc, en esta los 2 hexagramas no-invertibles NNHnc ya no son puros (p), sino impuros (i) y ello queda reflejado en la siguiente figura:

Fig. N° 38

Nos dice el Dr. Cook que las 3 clases invertibles TNH (TNHic – ver figura siguiente) son de importancia particular para el proceso de generación de la secuencia sO como se verá más adelante.

Fig. N° 39

 

(Continuará)

Autor: Ing. Raúl Jurovietzky

 

 

 

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Raśl Jurovietzky
Ingeniero
E-Mail: rauljuro@saiching.org

 




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Elementos de Álgebra Booleana aplicables a las estructuras del I Ching
(5º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Algunasreflexiones sobre el tema del destino en la poesía de Borges dedicada al IChing
(1º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Hexagrama N· 63, Chi Chi, “La Conclusión”
Por la Licenciada Yolanda Ohanna
Hexagrama N· 64, Wei Chi, “Inconcluso”
Por la Licenciada Yolanda Ohanna
Algunas reflexiones sobre el Hexagrama 43 (El Desbordamiento, La Resolución)
Por la Docente Rosa Shapira
Algunasreflexiones sobre el tema del destino en la poesía de Borges dedicada al IChing
(2º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Hexagrama Nº 1, Ch’ien, El Cielo,  “Lo Creativo”
Por la Licenciada Yolanda Ohanna
Más allá del oráculo
(o conversando con el I Ching)
Por Nené Montero
Yi Jing y el Budismo en elJapón de la Era Tokugawa
Por Luis E. Andrade
Elementos de Álgebra Booleana aplicables a las estructuras del I Ching
(6º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Algunasreflexiones sobre el hexagrama 5
(la espera, la alimentación)
Por la Docente Rosa Shapira
Algunasreflexiones sobre el tema del destino en la poesía de Borges dedicada al IChing
(3º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Algunasreflexiones sobre el tema del destino en la poesía de Borges dedicada al IChing
(4º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(1º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(2º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(3º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(4º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(5º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(6º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(7º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Noticia Bibliográfica
“Adivinar el Inconsciente”
Por Ezequiel Saad Tobis
Una colaboración desde España
“El I Ching es un grupo finito Abeliano e involutivo”
Por el Licenciado Javier Martínez de la Casa
Aplicación de la teoría de Grupos a la consulta oracular
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(8º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(9º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(10º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(11º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(12º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
Acerca de las secuencias de hexagramas del I Ching
(13º Parte)
Por el Ingeniero Raúl Jurovietzky
   





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